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martes, 1 de septiembre de 2020

Pizarra y tiza




 Soy la mujer de tres hermanos.

Recuerdo mi habitación de niña con hartos peluches...tenía más peluches que muñecas. Los ordenaba en mi cama, como mirándome. 

Entonces sacaba mi pizarra, una que me habían regalado para navidad. Ordenaba mis tizas de colores y el borrador rosado e iniciaba mi clase imaginaria. Debo haber tenido 8 años. Estaba sola, y me imaginaba con alumnos que me hacían preguntas, mientras yo dibujaba mis respuestas.

Podía pasar horas así...en ese escenario de fantasía.... me sentía a gusto, dibujando, usando tizas de colores, y con mi borrador.

Al rato, daba por terminada la clase, y acomodaba los peluches mirando hacia otro lado, imaginando que se iban de la escuela. 


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